Seleccionar página

Entro en la «edad del júbilo», vuelvo a Ítaca

azulmanchego

azulmanchego

COMENCÉ A MAQUINAR esta entrada hace unos ocho meses. Una entrevista con Pedro Piqueras, firmada por Luz Sánchez-Mellado, en El País, me dio el impulso necesario para hilvanar algunas de las ideas que ya me rondaban desde hace tiempo, y que he ido macerando a fuego lento hasta estos días. Los días en los que yo mismo, sin darme cuenta, accedo a la que algunos han dado en llamar la «edad del júbilo».

Aunque en desuso, en su tercera acepción, el Diccionario de la RAE se refiere a la jubilación como «viva alegría» o «júbilo», y no seré yo quien enmiende a la Real Academia Española. El hecho cierto es que soy hijo del llamado baby boom, que los boomers hemos empezado ya a cumplir los 65, y que, inevitablemente, formo parte de la también «privilegiada» generación silver. «Ahora empieza lo mejor», dice el médico y escritor Antoni M. Lluch. Con independencia de las etiquetas, del mismo modo, no paro de preguntarme cómo será también la herencia que dejamos a nuestros descendientes.

Sesudas reflexiones al margen, el caso es que he llegado hasta aquí, hasta este jubiloso momento, con expectación, con sosiego y con bastante normalidad. Con un sentimiento, todavía, de irrealidad. Como si la reposada edad del retiro no fuera conmigo.

Ahora o nunca

Pero vuelvo a Piqueras. Próximo entonces a su jubilación, que le llegó el pasado 21 de diciembre, al periodista (Albacete, 1955) le quedaban entonces, en el momento de aquella entrevista, casi literalmente, «dos telediarios» en Telecinco, antes dejar el testigo en manos de Carlos Franganillo.

Algunas de sus reflexiones me ayudaron a ir poniéndome en situación, me hicieron pensar: «Notaba la edad empezando a pesar, como que te cambian el terreno que pisas, no estaba tan ágil para las decisiones rápidas que requiere este oficio, y pensé en ir marchándome. Lo dije en la cadena. Me pidieron que me quedara. Me fui quedando por responsabilidad, hasta que, con la investidura resuelta y un nuevo jefe de informativos, dije: es ahora o nunca».

«Estoy como los toreros al final de temporada: atorao. No saben si torear con la izquierda o la derecha, lo hacen todo, correctamente, de oficio, pero llega un momento en que saben que deben parar. Además, llevo 34 años haciendo lo mismo, saliendo a las 10 de la noche, sin vida social. Tengo 68 años. No todo es trabajo».

En todo caso, poco le ha durado la jubilación a tiempo completo a Piqueras, que vuelve a la radio tras haber fichado por ‘No es un día cualquiera’ de RNE. ¡Ay, el veneno del periodismo!

Hasta aquí hemos llegado

No todo es trabajo, que es lo que suele confesar uno, cuando se arma de valor para decir «hasta aquí hemos llegado». Para decirlo con serenidad y sin aspavientos. Es el momento, ineludible, de pasar página; de escribir un nuevo capítulo tras cuatro décadas tratando de hacer un trabajo honesto, no beligerante, respetuoso con los hechos y también con las personas. Empático, en definitiva, aunque no siempre se haya podido conseguir.

Los problemas y agravios, que también los hubo, olvidados están. Esas ‘piedras’ apenas pesan ya en una mochila de más de 40 años de trayectoria periodística en diversos medios, y de las más recientes tareas en materia de comunicación política e institucional en el «lado oscuro». Aprovecho para decir que, en mi opinión, un periodista no deja de serlo cuando accede al ámbito del periodismo institucional, donde está igualmente obligado a mantener los mismos estándares de ética profesional, honestidad, rigor y compromiso con la verdad, aunque no siempre lo parezca. También fui camarero durante mucho tiempo, pero esa es otra historia.

Ítaca

En estos primeros días de retiro, que lo están siendo de reflexión, he vuelto con frecuencia al poema Ítaca de Konstantino Kavafis (Alejandría, Egipto, 1863 – 1933), acaso el mejor de los broches para cualquier larga trayectoria vital y profesional. Una pequeña joya literaria de 1911 recitada así por el gran José María Pou, en traducción de Ramón Irigoyen, durante una conferencia en la Fundación Juan March en 2015.

Cuando salgas de viaje para Ítaca,

desea que el camino sea largo,

colmado de aventuras, de experiencias colmado.

A los lestrigones y a los cíclopes,

al irascible Posidón no temas,

pues nunca encuentros tales tendrás en tu camino,

si tu pensamiento se mantiene alto, si una exquisita

emoción te toca cuerpo y alma.

A los lestrigones y a los cíclopes,

al fiero Posidón no encontrarás,

a no ser que los lleves ya en tu alma,

a no ser que tu alma los ponga en pie ante ti.

Desea que el camino sea largo.

Que sean muchas las mañanas estivales

en que -¡y con qué alegre placer!-

entres en puertos que ves por vez primera.

Mantén siempre a Ítaca en tu mente.

Llegar allí es tu destino.

Pero no tengas la menor prisa en tu viaje.

Es mejor que dure muchos años

y que viejo al fin arribes a la isla,

rico por todas las ganancias de tu viaje,

sin esperar que Ítaca te va a ofrecer riquezas.

Ítaca te ha dado un viaje hermoso.

Sin ella no te habrías puesto en marcha.

Pero no tiene ya más que ofrecerte.

Aunque la encuentres pobre, Ítaca de ti no se ha burlado.

Convertido en tan sabio, y con tanta experiencia,

ya habrás comprendido el significado de las Ítacas.

Hola y adiós, que diría Sabina

El viaje laboral (ineludiblemente) toca a su fin, mientras al fondo se adivina la hora crepuscular. Gracias a quienes me han acompañado y ayudado a llegar hasta mi propia Ítaca. Hemos remado duro, a contracorriente en ocasiones, pero el viaje ha estado bien y lo hemos disfrutado.

Lo que toca ahora es explorar un nuevo mundo, en el otoño ya de la vida, dedicado por completo a la tarea de escribir y a disfrutar del placer de la lectura, del conocimiento y de la actividad física de forma continuada, hasta que el inevitable declive cognitivo y de salud lo permita.

De momento: adiós Lorazepam, adiós interminables grupos laborales de WhatsApp, adiós a las interrupciones e imprevistos a cualquier hora del día o de la noche (incluidos fines de semana y fiestas de guardar), adiós teletipos y alertas informativas, adiós crisis, reales o imaginarias, adiós últimas horas y fuegos que apagar, adiós crónicas y notas de prensa, adiós renuncias familiares y personales.

Adiós a todo aquello. Hola nuevos propósitos, hola calma, hola agenda repleta de nuevas y bien distintas pasiones. Con nuevos comienzos, no en vano, la curiosidad y las ganas de disfrutar de nuevas experiencias permanecen intactas.

Fue ‘bonito’ mientras duró, no lo negaré, pero todo en la vida son etapas y la de ahora está centrada en trabajar para conseguir la mejor versión personal. Mentalmente, todavía, uno se siente joven, pero nada es igual que cuando lo era de verdad.

Dicen que cuando uno trabaja en lo que le gusta, o se convierte en su propio jefe, siempre está de vacaciones. Ambas circunstancias confluyen en este momento y ojalá que durante mucho tiempo. El suficiente, al menos, para llenar el resto de los años de buena vida sin que la edad cronológica importe. Al fin y al cabo, una retirada a tiempo es una victoria.

azulmanchego

azulmanchego

4 Comentarios

  1. Belén Campos

    Muchas felicidades Felipe!!! Siempre has sido un ejemplo y maestro cómo periodista y ahora con tu retirada profesional y despedida lo sigues siendo. Ojalá más como tú. Disfruta de esta nueva etapa. Muchos besos

    Responder
    • azulmanchego

      Muchísimas gracias, Belén! Un placer haber coincidido contigo en las ondas. Y que viva la información local. Gracias, de nuevo. Gracias, de verdad. Bs. 🙂 F

      Responder
  2. Antoni M Lluch

    Enhorabuena por el artículo, Felipe.
    Gracias por compartir tus pensamientos y sentimientos ante esta nueva etapa de la vida. Los comparto; pero permíteme que puntualice el tema de la jubilación.
    Esta etapa que nos convierte en miembros de la generación silver, se distingue por proporcionarnos la libertad de hacer lo que nos apetezca sin tener que demostrar nada a nadie, de ahí viene el ejemplo de Pedro Piqueras, o de mis amigos Pepe Contreras o Andrés Caparrós, entre otros, que a pesar de «jubilarse» siguen ejerciendo la actividad que de verdad aman y da sentido a sus vidas, y mucho me temo que tu harás lo mismo.
    Por este motivo prefiero el término: «cambio de actividad» al de jubilación, ya que ahora puedes dedicar todo aquel tiempo por el que siempre has luchado, a aquellas actividades que amas y le dan sentido a tu día a día.
    Recibe un fuerte abrazo
    Toni

    Responder
    • azulmanchego

      ¡Muchas gracias, Antoni! Por tu comentario y también por la ‘puntualización’, que tiene todo el sentido del mundo. Muy de acuerdo con lo del «cambio de actividad», que es, realmente, en lo que estamos.
      Enhorabuena por tu trayectoria e inmensa tarea.
      Un fuerte abrazo,
      F

      Responder

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Algo de mí

Periodista de larga trayectoria: Antena 3 de Radio, Onda Madrid (RTVM) y la Cadena SER (Radio Madrid), donde estuve 25 años...
Periodista de larga trayectoria: Antena 3 de Radio, Onda Madrid (RTVM) y la Cadena SER (Radio Madrid), donde estuve 25 años. Premio APM 2013 (Asociación de la Prensa de Madrid) al informador especializado en Madrid. Antena de Plata de Radio (2013 y 2000). En 2020 di el salto al «lado oscuro» de la comunicación política e institucional: Secretaría de Estado de Comunicación, Delegación del Gobierno en Madrid, consejero de Información en el Gabinete de la ministra de Política Territorial y Portavoz del Gobierno y, más tarde, en Vivienda y Agenda Urbana. Bloguero desde 2009 y autor de tres libros: El tamayazo. Crónica de una traición; Hotel Ritz. Un siglo en la historia de Madrid; y de la novela La flor del magnolio. Desde agosto de 2024 −en la «edad del júbilo» ya−, me dedico por completo a la tarea de escribir y a disfrutar del placer de la lectura y el conocimiento.

Sígueme en...

Libros publicados

Bienvenidos

Bienvenidos a este blog, sin más pretensión que la de reflexionar sobre las cuestiones que me ocupan y preocupan cada día...
Bienvenidos a este blog, sin más pretensión que la de reflexionar sobre las cuestiones que me ocupan y preocupan cada día: periodismo, actualidad política y crónica local de Madrid, además de alguna pincelada sobre mi tierra manchega. Gracias por asomarte a esta plaza pública y, sobre todo, por dejar tus comentarios.

Contacto

La finalidad de este formulario es poder responder a su consulta o solicitud de información.

4 + 5 =

Categorías

Share This